Un crossover híbrido muy diferente

El Toyota C-HR es un crossover compacto de cinco puertas y 4,36 metros de longitud. Fue lanzado a finales de 2016. Es un duro rival para el Mazda CX-3 y el Nissan Qashqai, así como otros rivales híbridos, como el Kia Niro. Es posiblemente la apuesta más arriesgada de la actual gama Toyota. Su imagen es moderna, agresiva y cargada de ángulos.
El Toyota C-HR Hybrid emplea el grupo propulsor del Toyota Prius, de 122 CV de potencia combinada y un consumo medio homologado de 3,9 l/100 km. En otros mercados también se vende con un propulsor 1.2 turbo de 116 CV, ya estrenado en el Toyota Auris. Con este motor, hace el 0 a 100 km/h en 11,0 segundos y tiene una velocidad máxima de 170 km/h
El diseño del Toyota C-HR es muy llamativo, y a pesar de ser muy deportivo, ha sido diseñado con el rendimiento aerodinámico en mente. De su frontal nos llaman la atención sus ópticas rasgadas y su pequeña calandra de plástico. Su perfil lateral es mucho más controvertido. La sinuosa línea lateral desemboca en un enorme alerón, situado sobre una caída de techo muy generosa. La puerta trasera tiene el tirador casi a la altura del techo. Su zaga se asemeja al Honda HR-V, uno de sus principales rivales.
El Toyota C-HR se produce en Europa, concretamente en la fábrica de Sakarya, en Turquía. Es la tercera planta en este continente dedicada a híbridos, tras la de Francia (que produce Toyota Yaris Hybrid) y la de Burnaston en Reino Unido (que produce los Toyota Auris Hybrid). Turquía producirá el Toyota C-HR para todo el mundo, cuyos motores híbridos se ensamblarán en la planta de mecánicas híbridas de Toyota en Gales.