
Conducir en ciudad
Atención constante: Exige mirar espejos y reaccionar rápido ante peatones, semáforos y tráfico.
Mayor desgaste: Frenar y arrancar a cada rato fatiga más el motor, los frenos y la suspensión.G
asto de combustible: El consumo de gasolina sube debido a las marchas bajas y el ralentí.
Conducir en carretera
Velocidad constante: El motor trabaja de forma más holgada en marchas altas.
Menor desgaste: Las piezas sufren menos fatiga a pesar de sumar kilómetros con mayor rapidez.
Riesgo elevado: Se requiere mucha concentración por el exceso de velocidad y la distancia de seguridad
