Los autos grandes y potentes lucen atractivos, pero si no puedes costear su consumo y mantenimiento, podrían convertirse en una verdadera pesadilla financiera.
Comprar un auto es una decisión importante, y aunque muchos se sienten atraídos por motores grandes y autos potentes, la realidad es otra si no hay dinero.
Los vehículos de seis u ocho cilindros consumen una gran cantidad de combustible y, además, exigen mantenimientos costosos, por lo que no son opción para todos.
Si el bolsillo no da para tanto, es mejor evitar estos modelos y buscar alternativas más económicas.
Un error común es adquirir un carro “porque ruge bonito” o por su apariencia, sin tener en cuenta los gastos que vienen después.
Si no cuentas con ingresos suficientes para costear gasolina y revisiones, vivirás estresado cada vez que suba el precio del combustible.
Incluso si instalas sistema de gas, no resolverás del todo el problema, pues el consumo sigue siendo alto en motores grandes.
En el caso de quienes trabajan como taxistas o usan el auto como herramienta de trabajo, sí podría tener sentido invertir en modelos más grandes para que lleven más personas, con cilindradas pequeñas y económicos con lo cual optimizan en espacio y en rendimiento.
Pero en general, la tendencia en movilidad urbana apunta hacia vehículos pequeños, compactos y de bajo consumo, ideales para desplazamientos diarios sin que el gasto te descontrole.
Una buena elección son los autos con motor de tres cilindros o incluso modelos turbo pequeños, que ofrecen potencia moderada con buen rendimiento. Algunos SUV compactos son también una excelente alternativa.
Cuida tu bolsillo, elige motores eficientes, y disfruta del camino sin vivir con la angustia de no tener cómo mantener tu auto.
Carros Ok
Autoridad automotriz
«No compres estos carros, sino tienes dinero para mantenerlos y para la gasolina.»
